La Anarquía de Antonio Caballero

Que bonitos que son los efuemismos. Endulzamos los “crímenes de estado” o “asesinatos extrajudiciales” llamándolos “falsos positivos”, para poder mencionarlos en el noticiero de las 7. Me pregunto cómo les responden los papás a sus niños de 8, 11, años cuando les preguntan, “papi, qué es un falso positivo?”

NIÑO: “Papi una fiesta brava es una fiesta donde los toros y las vaquitas bailan, cantan y se emborrachan y se ponen bravos como el tío Toño?”.

PAPÁ: No, mi amor, es un acto cultural, en que unos diez tipos, con una espada, palos que terminan en ganchos, varios caballos y unos bonitos trajes, enfurecen a un toro, lo golpean, lo chuzan, lo “torean”, hasta que finalmente lo matan.

N.: Papi, eso parece más un falso positivo taurino.

Antonio Caballero en su columna de semana publicada online ayer 1 de Agosto, llama leguleyos a quienes buscan acabar con esta masacre por la vía legal. Me gustaría saber si el señor Caballero estaría de acuerdo con revivir la fiesta en la arena, el famoso circo romano. Que ponga su cuerpo a disposición de los leones, con igual rapidez con que lo hace con la sangre el sudor y el sufrimiento de otros animales. O que, por lo menos, intente él mismo, sin ayuda de caballos y banderilleros y quien sabe cuantas más artimañas, enfrentarse a un toro de lidia, frente a frente.